«¿Y mantener la web, cuánto me cuesta al año?» Es una pregunta muy razonable, y la respuesta honesta es: depende. Pero no para escurrir el bulto — te explicamos de qué depende para que sepas qué pagas.
De qué depende el coste
- El tipo de web. No es lo mismo una web escaparate que una tienda online con pedidos y pagos.
- La frecuencia de cambios. Si actualizas contenido a menudo o casi nunca.
- El nivel de soporte. Tiempo de respuesta, prioridad, horas incluidas.
- El hosting. Si lo gestionamos nosotros o ya lo tienes.
Pagar mantenimiento vs. no pagarlo
El coste de no mantener la web suele ser mayor: una caída en plena campaña, un hackeo, o tener que rehacer media web porque algo quedó obsoleto. El mantenimiento es prevención, y prevenir siempre sale más barato que reparar.
Cómo lo hacemos en bebondi
No trabajamos con precios cerrados: estudiamos tu web y te preparamos un plan a tu medida. Puedes ver qué incluye en nuestro servicio de mantenimiento web.
¿Quieres tu web en buenas manos?
Cuéntanos cómo es tu web y estudiamos tu caso para prepararte un presupuesto de mantenimiento a tu medida, sin compromiso.
